Capcom nos vuelve a demostrar que no tiene ninguna intención
de detener el tren de éxitos de este 2026.

Luego de 20 años de su último título, con Onimusha: Dawn of Dreams lanzado en Enero de 2006, la otra legendaria saga de cazadores de demonios de Capcom (sin pelos blancos y con más katanas) regresa con su nuevo título.
En esta review te contamos acerca de esta excelente nueva entrega de la saga, Onimusha: Way of the Sword, sus características más impresionantes y por qué es, posiblemente, el mejor título que nos ha brindado Capcom este año…
DÉJAME CONTARTE LA LEYENDA
DE LOS ONI Y LOS GENMA

Ubicado en Japón a comienzos del período Edo, Onimusha: Way of the Sword nos pone en el rol de Miyamoto Musashi, el histórico samurái que llega a Kioto con la intención de demostrar su superioridad con la espada.
Sin embargo, sus planes toman un rumbo inesperado cuando es atacado por «Genma» (criaturas demoníacas provenientes del inframundo) y termina vinculado al «Onibrazal» o «Guantelete Oni», un misterioso artefacto que le otorga poderes sobrenaturales.
En una ciudad consumida por una extraña niebla roja conocida como Malicia, Musashi deberá enfrentarse a estas criaturas y a su líder (otro legendario samurái de la historia japonesa), mientras descubre el verdadero propósito de su nuevo poder y trata de detener los peligros que acechan.
SI VIVES POR EL CAMINO DE
LA ESPADA, LUCHAR LO ES TODO

Si hay algo que merece destacarse por encima de todo en esta nueva entrega de Onimusha, es sin duda su combate; con un sistema que no solo incentiva al jugador a mantener una postura agresiva, sino que también exige prestar atención constante a los movimientos de los enemigos y aprovechar cada oportunidad para ejecutar contraataques devastadores.
Musashi cuenta con un extenso repertorio de movimientos que abarca tanto la ofensiva como la defensa. Desde ataques ligeros y pesados hasta diversas técnicas especiales, que se complementa con un sistema defensivo que permite bloquear, desviar, deflectar y esquivar los ataques enemigos, además de castigarlos con el destructivo contraataque «Issen».
Todo esto se traduce en un excelente trabajo de animaciones, donde los enemigos se tambalean, reaccionan a nuestros golpes e incluso colisionan con los elementos del escenario, agregando un notable dinamismo al combate.
Por otro lado, derrotar Genma permite a Musashi absorber sus almas mediante el Guantelete Oni, una mecánica que funciona como fuente de energía para recuperar salud, acceder a habilidades especiales o activar el Despertar Oni, transformando temporalmente al protagonista. De esta manera, el juego recompensa una postura agresiva y convierte la absorción de almas en una parte fundamental del ritmo de combate.
Con enemigos y jefes de todo tipo y tamaño, estos sistemas se complementan para ofrecer una experiencia de combate excepcional, posicionándose entre lo mejor del género Hack and Slash y demostrando que Capcom sigue teniendo mucho que decir en un terreno donde su experiencia con sagas como Devil May Cry resulta más que evidente.
EL CAMINO DE LA ESPADA NO ES UN
CAMINO QUE DEBA RECORRERSE EN SOLEDAD

Durante su aventura, Musashi cuenta con la compañía de diversos personajes que aportan diferentes perspectivas y personalidades a la historia. Ono no Takamura cumpliendo el rol de maestro samurái, Okuni como una especie de carismática hermana menor y Shizuka tiene un rol más activo en la aventura, acompañando a Musashi a través del Onibrazal como una clase de guía espiritual.
En el bando enemigo, encontramos Genma de todo tipo como principales antagonistas, acompañados por figuras históricas como Ganryu Sasaki, quien se presenta como un rival samurái directo de Musashi, y Dokyo, una criatura misteriosa y macabra. A ellos se suma el legendario Yoshitsune Minamoto, presentado como el origen de todos los males.
La presencia de estos personajes es uno de los puntos fuertes de la historia, especialmente por la forma en que las relaciones de Musashi con sus aliados y rivales van modificando su percepción sobre el camino de la espada, ayudándolo a crecer y resaltando el carisma del protagonista de esta entrega.
LOS DESVÍOS SON PARTE DE CUALQUIER VIAJE

La exploración del juego se desarrolla alrededor de Kioto, una zona semiabierta que funciona como punto central de la aventura y que se va expandiendo a medida que avanzamos en la historia y limpiamos la niebla de Malicia que la acecha. Desde aquí podemos acceder a diferentes distritos y escenarios, cada uno con sus propios caminos, secretos y actividades secundarias, que van desde una simple prueba de arquería hasta historias secundarias completas.
Si bien no hablamos de un mundo completamente abierto, los escenarios ofrecen cierta libertad para explorar y recompensan a quienes se toman el tiempo de investigar sus rincones en busca de recursos. Además, las nuevas habilidades del Guantelete Oni permiten acceder a lugares que anteriormente eran inaccesibles, incentivando el backtracking para descubrir secretos en zonas que ya hemos visitado.
En cuanto a la progresión, Musashi cuenta con diferentes sistemas de mejora que permiten fortalecer tanto sus capacidades ofensivas como defensivas. A través de los «Espejos Espirituales» podemos desbloquear nuevas habilidades, mejorar el equipamiento, potenciar el Guantelete Oni y nuestras estadísticas generales. A esto se suman distintos amuletos y materiales que encontramos durante la exploración, los cuales funcionan como recursos fundamentales para mejorar el ataque y la defensa del samurái.
De esta manera, Onimusha: Way of the Sword incentiva la exploración a medida que avanzamos en la historia, recompensándonos con nuevas posibilidades para alcanzar nuestro máximo potencial o desbloquear elementos personalizables que permiten a Musashi lucirse con estilo.
NO HAY OTRO CAMINO QUE EL DE LA ESPADA

Way of the Sword demuestra que una saga puede permanecer ausente durante dos décadas y volver en plena forma. Su historia resulta divertida y atrapante, con un elenco de personajes que acompaña a Musashi en un viaje lleno de demonios, samuráis y momentos que consiguen mantener el interés hasta el final.
Pero es en su combate donde la nueva entrega realmente brilla. La variedad de movimientos, la importancia de la precisión y la posibilidad de aprovechar cada apertura convierten cada enfrentamiento en una experiencia sumamente satisfactoria, reminiscente del regreso de Devil May Cry con su quinta entrega, once años después.
Todo esto está acompañado por un apartado visual sobresaliente y, sobre todo, por un excelente trabajo de optimización. Way of the Sword consigue lucir espectacular sin sacrificar rendimiento, demostrando una vez más la experiencia de Capcom a la hora de construir experiencias de acción técnicamente sólidas.
Esta nueva entrega recupera la esencia de la saga, la adapta a los tiempos modernos y, al mismo tiempo, consigue construir una identidad propia. Es un título que no solo está a la altura del legado de la franquicia, sino que deja la puerta abierta a un futuro todavía más prometedor. Y si ese breve adelanto que encontramos al final de la aventura es una señal de lo que está por venir, entonces el camino de la espada es uno que apenas comenzamos a transitar.

Fanático de los RPGs desde Digimon World en la PS1 pero un jugador de todos los géneros. Pasión completa por Fallout: New Vegas, los Management Sims y los buenos sistemas de combate. No hay momento que no esté viciando algo y les contaré sobre ello.
