Hitman: Eminem vs Slim Shady – Review del DLC más extraño de Hitman

IO Interactive nunca tuvo miedo de experimentar con la saga Hitman, pero este DLC demuestra que todavía pueden sorprender. Hitman: Eminem vs Slim Shady llega como una misión especial dentro de Hitman: World of Assasination y propone algo tan raro como atractivo: enfrentar al Agente 47 con Slim Shady, el alter ego más caótico de Eminem.
No se trata de una misión canónica ni busca tomarse demasiado en serio, pero entiende perfectamente qué hace funcionar a Hitman y lo aprovecha con una identidad propia.
UN OBJETIVO FUERA DE LO COMÚN
En esta ocasión no estamos cazando a un político corrupto ni a un magnate genérico. El objetivo es Slim Shady, una representación exagerada, violenta y absurda del personaje. No es Eminem como persona, sino esta versión caricaturesca que vive al borde del descontrol.
Esto se refleja tanto en su comportamiento como en el entorno. Slim Shady no se mueve como un NPC tradicional: es impredecible, ruidoso y genera situaciones incómodas que obligan al jugador a adaptarse constantemente.
GAMEPLAY: HITMAN CON UN GIRO MÁS CAÓTICO
En términos de gameplay, Hitman sigue siendo Hitman: sigilo, observación y paciencia. Sin embargo, el tono más caótico del DLC cambia la forma en la que encaramos cada intento.
La misión se desarrolla en Popsomp Hills Asylum, una versión retorcida del mapa de Hokkaido. El escenario ofrece múltiples rutas alternativas, disfraces y oportunidades para acercarse al objetivo de distintas maneras.
Entre las opciones más interesantes para eliminar a Slim Shady se encuentran:
  • Accidentes “naturales”, aprovechando fallas eléctricas, caídas o trampas del entorno.
  • Envenenamiento, utilizando comida o medicación dentro del asilo.
  • Disfraces clave, como personal médico o guardias, que permiten moverse sin levantar sospechas.
  • Asesinatos directos, con armas temáticas del DLC para un enfoque más violento.
  • Oportunidades especiales, casi cinematográficas, pensadas exclusivamente para este objetivo.
Nada es obligatorio: el juego invita a experimentar, equivocarse y volver a intentar, uno de los puntos más fuertes del sandbox de Hitman.
DISEÑO DE NIVEL PENSADO PARA LA REJUGABILIDA
El mapa no es gigantesco, pero está muy bien aprovechado. Cada sector del asilo tiene una función clara y una lógica coherente, lo que invita a recorrerlo varias veces para descubrir nuevos caminos y posibilidades.
La misión está claramente pensada para ser rejugada, y cada intento revela un detalle nuevo o una forma más limpia de ejecutar el contrato.
APARTADO ARTISTICO Y PRESENTACIÓN
Visualmente, el DLC se permite exagerar un poco más que el juego base. Hay referencias constantes al imaginario de Slim Shady, pero sin romper por completo con el estilo sobrio característico de Hitman.
La música y el diseño sonoro acompañan muy bien el tono de la misión, aportando tensión y un toque de locura que la diferencia del resto del contenido principal.
CONCLUSIÓN
No es contenido imprescindible, pero sí una experiencia distinta y muy disfrutable, especialmente para quienes disfrutan rejugar misiones y experimentar con asesinatos creativos.
Este DLC no busca reinventar la saga, y tampoco lo necesita. Hitman: Eminem vs Slim Shady es una misión corta, creativa y con mucha personalidad, que se anima a salir de lo convencional sin perder la esencia del sigilo que define a la franquicia.
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