Después de varios meses hablando de Marvel’s Wolverine, finalmente pude terminar el juego de Insomniac Games y tengo que decir algo desde el comienzo: creo que a Marvel’s Wolverine no se le hizo justicia en muchas de las conversaciones que se generaron alrededor del juego.
Personalmente, me pareció un título extremadamente bueno y una de las decisiones que más me sorprendió fue justamente una que, antes de jugarlo, me generaba bastante preocupación.

Insomniac tomó una buena decisión
Uno de mis principales miedos era que Marvel’s Wolverine terminara siendo simplemente un Spider-Man con la apariencia de Wolverine, por suerte, no fue así. Insomniac Games tomó la decisión de abandonar el mundo abierto y apostar por una experiencia mucho más lineal.
Acá vamos directamente del punto A al punto B, enfrentándonos a diferentes grupos de enemigos y avanzando constantemente en la historia, en algunos sectores podemos desviarnos para realizar pequeñas actividades secundarias, recolectar elementos y conseguir recursos que sirven para mejorar determinados aspectos del personaje o conseguir trajes pero no estamos frente a otro mundo abierto gigantesco y personalmente creo que fue una excelente decisión.
El juego sabe exactamente qué quiere hacer. es una aventura mucho más directa, donde la historia, el combate y el avance se van alternando constantemente. Una estructura básica que se basa en historia, combate, avanzar y repetir. La diferencia es que acá esa fórmula funciona realmente bien.

Un hack and slash para todos
El sistema de combate es, en esencia, el de un hack and slash, Logan tiene sus garras, diferentes combos, habilidades y herramientas para enfrentarse a los enemigos y aunque inicialmente puede resultar bastante sencillo, la cosa cambia considerablemente cuando aumentamos la dificultad.
El juego cuenta con diferentes niveles de dificultad y, mientras que en las configuraciones más sencillas puede resultar bastante accesible, cuando llegamos a las dificultades superiores empieza a mostrar realmente de qué está hecho.
En difícil, por ejemplo, algunos enfrentamientos ya requieren bastante más atención y cuando llegamos a Pesadilla, tenemos directamente el desafío definitivo. Uno de los elementos más interesantes del combate es el sistema de parry, no estamos hablando de un sistema extremadamente complejo ni de convertir a Marvel’s Wolverine en un Soulslike.
Es un sistema sencillo y bastante permisivo, pero funciona, algunos enemigos y jefes requieren que aprendamos a utilizarlo correctamente para poder avanzar. Un ejemplo muy claro es Omega Rojo, que prácticamente funciona como una introducción a esta mecánica.
También existe una barra de cansancio en determinados enemigos que nos permite debilitarlos y aprovechar ese momento para realizar ataques más fuertes, no es Sekiro, pero toma algunas ideas de ese tipo de juegos y las adapta a un sistema mucho más accesible.

El principal problema del combate
Y acá encontramos uno de los primeros problemas importantes, la cámara. Entiendo perfectamente que estamos frente a un hack and slash y que no necesariamente tiene que funcionar como un Souls con bloqueo permanente de objetivos, pero el problema es que en muchas ocasiones la cámara termina apuntando hacia cualquier lado menos hacia donde realmente está ocurriendo el combate.
Personalmente, me ocurrió en una gran cantidad de enfrentamientos, Logan queda prácticamente pegado al borde de la pantalla mientras los enemigos aparecen detrás, adelante o incluso fuera de nuestro campo de visión, esto puede generar situaciones bastante incómodas, especialmente cuando estamos jugando en dificultades altas, no arruina la experiencia, pero sí es uno de esos detalles que podrían haberse trabajado mejor.

Poca variedad de enemigos
Otro punto que considero mejorable es la variedad. No tenemos una cantidad enorme de enemigos diferentes, en términos generales encontramos alrededor de cuatro o cinco tipos principales, con algunas variantes que modifican sus características o apariencia. Tenemos enemigos que atacan cuerpo a cuerpo, otros que utilizan armas a distancia, unidades pesadas y algunas unidades especiales.
Visualmente hay diseños muy interesantes, especialmente algunos enemigos con estética cyberpunk, pero mecánicamente la variedad termina siendo bastante limitada y esto se nota todavía más porque estamos hablando de Wolverine. El personaje tiene una historia enorme detrás y una galería de enemigos espectacular.
Por eso enfrentarnos contra personajes como Omega Rojo o Lady Deathstrike resulta mucho más interesante que combatir contra enemigos genéricos. Los enemigos comunes cumplen su función. Son, en definitiva, el relleno necesario para que podamos sacar las garras y repartir golpes, pero me hubiera gustado encontrar una variedad mucho mayor.

Una historia que sorprende
Donde el juego realmente consigue atraparme es en su historia, no quiero entrar demasiado en spoilers porque hay varios giros que realmente vale la pena descubrir jugando. La historia profundiza en Logan, en su pasado y en todo lo que implica ser un personaje que lleva muchísimo tiempo caminando por el mundo.
También encontramos relaciones importantes con otros personajes y algunas explicaciones que consiguen darle sentido a situaciones que los fanáticos de los cómics y las series animadas ya conocen. Uno de los aspectos que más me gustó es la relación entre Logan y Jean. Existe una conexión entre ambos que se va desarrollando a lo largo de la aventura y que posteriormente recibe una explicación.
Tiene incluso cierto aire a esas relaciones donde existe una atracción constante, pero ninguno de los personajes termina de entender completamente qué está pasando y cuando finalmente se empiezan a revelar las respuestas, la historia gana bastante fuerza. El final, además, me pareció muy bueno.
No quiero contar absolutamente nada porque sería arruinar una parte importante de la experiencia, pero sí puedo decir que me dejó con ganas de saber qué puede ocurrir después.

Voces y doblaje
En el apartado de voces tampoco tengo demasiado para criticar, personalmente lo jugué con doblaje latino y me pareció excelente. La interpretación de Logan funciona muy bien y el resto del reparto mantiene un nivel bastante alto.
Además, encontramos algunas voces conocidas que seguramente muchos van a reconocer. Troy Baker también forma parte del reparto y, sin entrar en detalles sobre su personaje, su participación es uno de esos elementos que terminan generando situaciones interesantes a medida que avanzamos.
En este apartado, PlayStation nuevamente hace un muy buen trabajo.

Un espectáculo técnico en PlayStation 5
Visualmente, Marvel’s Wolverine es un auténtico espectáculo y más teniendo en cuenta que lo jugué en una PlayStation 5 estándar. El juego se mueve realmente bien.
Durante mi experiencia no encontré caídas de cuadros importantes ni bugs que arruinaran la partida. Hay momentos donde tenemos explosiones, numerosos enemigos en pantalla, habilidades de Logan y una enorme cantidad de elementos moviéndose al mismo tiempo. Ttodo funciona de manera muy sólida.
Personalmente, lo considero uno de los títulos que mejor demuestra hasta dónde puede llegar una PlayStation 5 estándar, se nota que Insomniac diseñó la experiencia pensando en esta plataforma y eso se agradece.

Un progreso de personaje que no necesitaba
Sin embargo, hay una decisión de diseño que personalmente no me terminó de convencer, el sistema de progresión, tenemos habilidades, mejoras y una especie de construcción del personaje que nos permite configurar diferentes opciones. El problema es que, para mí, esto no era necesario.
Estamos hablando de Wolverine. El personaje ya tiene un conjunto de habilidades perfectamente establecido, personalmente hubiera preferido que el juego simplemente nos fuera desbloqueando nuevas habilidades a medida que avanzamos, en lugar de introducir una estructura de progresión que termina siendo bastante secundaria.
Hacia el final de la aventura hay habilidades que prácticamente no necesitamos. El sistema funciona, pero siento que está agregado más por una necesidad de diseño actual que porque realmente aporte algo importante al personaje.
Los trajes, en cambio, me parecen una idea mucho más interesante. Además de funcionar como coleccionables, pueden ofrecer algunas mejoras de estadísticas. Y para quienes disfrutan desbloqueando diferentes versiones del personaje, hay bastante para conseguir.

Violencia como nunca antes
Ahora, si hay algo que Insomniac entendió perfectamente es el lado más brutal de Wolverine, el juego es violento, muy violento.
Logan utiliza sus garras para desmembrar enemigos y tenemos sangre por todos lados. La agresividad del personaje está muy bien representada y, en ese sentido, creo que el estudio consiguió capturar una faceta que muchas veces no vemos tan desarrollada en otras adaptaciones.
Acá realmente sentís que estás controlando a Wolverine y eso es algo que para mí funciona muy bien.

Algunos detalles que podrían haberse pulido
A nivel técnico, no tuve grandes problemas, pero sí encontré algunas situaciones que parecen pequeños descuidos.
Por ejemplo, hay una sección en Tokio donde existe una especie de barrera que impide continuar avanzando hacia determinadas zonas.
La solución es colocar un camión con unas vallas, el problema aparece cuando nos quedamos mirando cómo interactúa el tráfico con ese vehículo, en determinados momentos podemos ver autos y personas atravesándolo.
No es un bug que rompa el juego. Es más bien una de esas situaciones donde parece que los desarrolladores simplemente no pensaron que alguien iba a detenerse ahí a mirar qué ocurría, pero demuestra que incluso una producción de este tamaño tiene pequeños detalles por pulir.

Los Quick Time Events
Otro punto que me dejó una sensación extraña son los famosos Quick Time Events. Durante una de las primeras secuencias tenemos que realizar determinadas acciones con el control para que Logan pueda sacar sus garras.
Después de ese momento, sin embargo, la utilización de este sistema prácticamente desaparece y ahí me quedó la sensación de que quizás había más contenido planeado originalmente, no puedo afirmarlo, pero da la impresión de que algunas de estas secuencias quedaron recortadas o simplificadas.
Es una sensación que aparece especialmente porque el resto de la aventura está muy bien trabajada y cuando encontrás algo tan básico, llama la atención.

Conclusión
Marvel’s Wolverine es un juego extremadamente recomendable.
Insomniac tomó una decisión que personalmente considero acertada al alejarse del mundo abierto y apostar por una experiencia mucho más lineal.
El resultado es una aventura directa, con una historia interesante, un sistema de combate divertido, una excelente actuación de voces y un apartado gráfico que demuestra todo lo que puede hacer una PlayStation 5 estándar.
No es perfecto.
La cámara puede jugar en contra durante algunos combates, la variedad de enemigos podría ser mucho mayor y hay determinados sistemas, como la progresión de habilidades, que personalmente considero innecesarios.
También existen pequeños detalles que dejan la sensación de que algunas partes podrían haber recibido un poco más de trabajo.
Pero cuando todo esto se pone en la balanza, hay algo que queda muy claro:
Marvel’s Wolverine funciona.

Creador de contenido sobre noticias, opinión y guías de videojuegos, fanatico novel de Warhammer 40000, que cree que Necromunda podría haber sido un éxito.
